Facebook Twitter

 

¿Qué hay de nuevo en cuanto al efecto protector de los alimentos para prevenir resfriados?

Además de la comprobada función antihistamínica de los cítricos (toronja, naranja, limón), los alimentos con alto contenido de azufre como el ajo y la cebolla, ayudan a disminuir la intensidad de los resfriados.

 

El azufre actúa sobre la congestión nasal porque hace que disminuya una proteína llamada mucina. Por el contrario, la mucina puede verse incrementada por el consumo de lácteos, sobre todo en personas alérgicas o intolerantes a los mismos.

¿Es necesario tomar multivitamínicos para evitar resfriados y sus complicaciones? La respuesta es afirmativa, siempre y cuando se trate de una persona con una dieta inadecuada o bien con propensión a enfermedades respiratorias; si éste no es el caso, bastará con ingerir dos frutas cítricas al día y una cucharada sopera de frutos secos (nuez, almendra, etc.).

Recuerda que los jugos de frutas se oxidan fácilmente y pierden gran parte de la vitamina C; por ello es importante que los consumas inmediatamente después de prepararlos. Si se requiere tomar vitamina C, hay estudios que indican que suplementar con 500 mg diarios de esta vitamina ayuda a disminuir la incidencia de enfermedades respiratorias, o bien, reduce la duración de las mismas.

La suplementación con vitamina E para la prevención de problemas respiratorios en adultos mayores ha tenido un efecto positivo en una buena parte de ellos; sin embargo, este efecto está supeditado a las características genéticas de las personas; por lo tanto, no todos se beneficiarán con la ingestión de esta vitamina, según lo advierte un artículo publicado en American Journal of Clinical Nutrition (2010).

Básicamente, la equinácea disminuye la duración del resfriado y sus síntomas como el dolor de garganta; sin embargo, no lo previene. Esta planta actúa aumentando la concentración de macrófagos, células T y otros componentes del sistema inmunológico, debido a que contiene polisacáridos, flavonoides e isobutilamidas.

Los ácidos grasos omega 3 tienen una función antiinflamatoria, ayudando también a elevar la función de los glóbulos blancos, los cuales ayudan a combatir gérmenes en nuestro organismo. De preferencia se deben consumir frescos y de manera frecuente en la dieta. El atún, la sardina y el salmón son buenas fuentes de ácidos grasos omega 3.

Cumplir con el requerimiento diario de proteína también es importante. Éstas nos brindarán una gran protección ya que forman parte de anticuerpos. Las podemos encontrar principalmente en alimentos de origen animal y en leguminosas.

Por último, el zinc parece tener efectos benéficos comprobados en infecciones respiratorias agudas que, a menudo, requieren hospitalización, como es el caso de la neumonía producida por neumococo (s. pneumonie), ya que inhibe la proliferación del mismo, según investigadores de la Universidad de Adelaida, en Australia. Este nutriente lo podemos encontrar en mariscos, carnes rojas, lácteos y leguminosas, como lentejas o frijoles.

¡Ahora ya lo sabes! Disfruta el invierno sin enfermarte, incluyendo estos alimentos en tu dieta de forma habitual. Recuerda que una alimentación adecuada te ayudará siempre a mantener en buen estado tu sistema inmunológico.

Comentarios

Artículos relacionados

Descarga la Revista

Revista Nutrien #7

Facebook

Banner

Números anteriores

Nutrien, Revista #3Nutrien, Revista #4

Banner

Banner

Búscala en:

American Overseas Dietetic Association

image

Nutrien Recomienda

En esta sección encontrarás consejos útiles  para la compra de alimentos

Ver los Productos

image

Recetas Nutrien

Esta sección contiene las recetas de Nutrien para una cocina saludable y deliciosa.

Ver las Recetas

image

Consulta Experto

En esta Seccion encontrarás preguntas sobre nutrición y salud respondidas por nuestro experto.

Entra a Consulta

image

Basado en Evidencia

En esta sección encontraras algunos datos curiosos basados en Evidencia.

Enterate